paneles18 CalidadAsist

La calidad es en el ámbito de la salud una prioridad y, a la vez, una exigencia de todos nuestros pacientes, sus familiares y también de todos los profesionales. Para la Organización Mundial de la Salud, una atención sanitaria de Calidad es “asegurar que cada paciente reciba el conjunto de servicios diagnósticos y terapéuticos más adecuados para conseguir una atención sanitaria óptima, teniendo en cuenta todos los factores y los conocimientos de paciente y del servicio médico, y lograr el mejor resultado con el mínimo riesgo de efectos iatrogénicos y la máxima satisfacción del paciente con el proceso”. Al hablar de Calidad asistencial es necesario abordar los elementos que la constituyen: efectividad, eficiencia, competencia profesional, accesibilidad, satisfacción, adecuación, continuidad y seguridad, enmarcados todos por la humanización de la asistencia sanitaria.

El Plan de Calidad del Hospital Virgen de Rocío forma parte de una de las líneas estratégicas del centro que incorpora la calidad en todos sus ámbitos, con la única finalidad de optimizar la asistencia de las personas. El objetivo del centro reside en orientar las estrategias y actuaciones para garantizar una asistencia sanitaria donde la humanización esté muy presente, basada en la accesibilidad, la equidad, la seguridad, la eficiencia en la utilización de los recursos y la innovación. Además, siempre con una clara y permanente indicación hacia el paciente y su proceso asistencial, aspirando en todo momento a la excelencia en el ejercicio profesional. El concepto de “mejora continua de la calidad” se ha convertido en un eje esencial de la actuación en la gestión de calidad del centro hospitalario. Se trata de una estrategia basada en la definición, desarrollo y evaluación de los procesos para obtener unos resultados que permitan asegurar estándares de calidad y realizar modificaciones periódicas, produciéndose así la mejora de forma ininterrumpida.

 

El Hospital Universitario Virgen del Rocío se dota de una estructura de calidad que busca la participación activa de los profesionales y que posibilita llevar a la realidad del día a día y a todos los ámbitos del hospital el marco conceptual de la calidad y la filosofía de la mejora continua.

El objetivo principal de la Unidad de Calidad es desarrollar las actividades necesarias para la gestión de la calidad, orientando siempre el trabajo a la mejora continua de la calidad asistencial prestada a la ciudadanía. Por tanto, se consolida la Unidad de Calidad como órgano transversal dependiente de la Dirección Gerencia que define las líneas de actuación y sus actividades se desarrollan en colaboración estrecha con la Dirección Asistencial, Médica y de Enfermería.

La Cartera de Servicios a desarrollar por la Unidad de Calidad del Hospital Universitario Virgen del Rocío en colaboración con los grupos previamente reflejados incluye:

 Actividades programadas

 Actividades a demanda

 

Las Comisiones Hospitalarias son órganos participativos asesores de la Dirección en aspectos relacionados con la Calidad Asistencial.

De acuerdo con el procedimiento habitual de gestión de las Comisiones Hospitalarias, todas ellas trabajan con objetivos anuales que contemplan los identificados en el Contrato Programa del Hospital. Anualmente se elabora una memoria de esta actividad en la que se manifiesta la acción desarrollada y la valoración del cumplimiento de los objetivos propuestos.
A continuación se muestra un análisis comparativo de las comisiones activas, de su composición y de su actividad. 

Se ha desarrollado actividad por parte de grupos de mejora orientados a la resolución de problemas concretos o al desarrollo de iniciativas específicas. A continuación, se reflejan los grupos de mejora activos durante el año 2018:

Cursos

  • Calidad asistencial: de la teoría a la práctica
  • Certificación de Unidades en el Hospital Universitario Virgen del Rocío
  • Sensibilización en humanización de la atención en Servicios de salud
  • Bioética básica y registro de voluntades vitales anticipadas
  • Comité de Ética de investigación

La Gestión por Procesos Asistenciales Integrados (PAIs) se consolidó hace unos años como una línea estratégica de la organización, por lo que el Hospital Universitario Virgen del Rocío tiene una amplia trayectoria en esta línea de trabajo.

G4 - PR 1

Hablar de seguridad del paciente es abordar el proceso por el cual una organización proporciona atención y cuidados seguros, lo que se manifiesta por la ausencia de lesiones accidentales atribuibles a los mismos. Igualmente, hablar de seguridad implica efectuar una gestión adecuada de riesgos, dotarnos de la capacidad para conocer y analizar los posibles incidentes que se produzcan, aprender de ellos y aplicar soluciones que minimicen el riesgo de su ocurrencia así como, buenas prácticas acordes con el conocimiento científico disponible, sensibles a los valores, expectativas y preferencias de los pacientes, vinculadas a la ausencia de eventos adversos y propiciadas por una adecuada organización asistencial.

La seguridad del paciente es un problema de salud pública relevante que ocupa desde hace más de una década a organizaciones nacionales e internacionales. Así pues, los desarrollos en este campo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) mediante la Alianza Mundial para la Seguridad del Paciente, del Comité Europeo de Sanidad del Consejo de Europa y del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad con el Plan de Calidad del Sistema Nacional de Salud, han constituido el marco de referencia del desarrollo estratégico en seguridad del paciente en Andalucía. La Estrategia para la Seguridad del Paciente de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía emana, se enmarca y se desarrolla en el Plan de Calidad del Sistema Sanitario Público de Andalucía, SSPA, a lo largo de estos años ha tenido un amplio impacto en la organización sanitaria pública promoviendo un cambio en la cultura de seguridad.

G4 - PR3

Mediante el proceso de identificación de pacientes, los profesionales sanitarios y no sanitarios garantizarán la identificación y la verificación inequívoca de la persona (adulto o niño), en cualquier ámbito asistencial en el que se desarrolle la actividad. La responsabilidad recae sobre los profesionales que tienen contacto directo en algún momento con los pacientes.