El Hospital de Día de Diabetes reduce un 85% los ingresos de pacientes descompensados en Virgen del Rocío

Publicada el: 2006-08-14 12:00 | Escrito por Úrsula Palmar Gómez

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La Organización Mundial de la Salud considera actualmente la diabetes, junto con la obesidad, uno de los principales problemas de salud de la población, especialmente en los países de mayor desarrollo. Su carácter crónico y sus complicaciones, a menudo ligadas a otras patologías asociadas, hacen que tenga un importante impacto sociosanitario. Garantizar una asistencia integral y continuada al paciente diabético es clave para el buen manejo de esta enfermedad y el objetivo que motivó en 2005 la inauguración del Hospital de Día de Diabetes en Hospitales Universitarios Virgen del Rocío, dependiente de la Unidad de Gestión Clínica de Endocrinología y Nutrición, que dirige el Dr. Fernando Villamil. Tan sólo en el área sanitaria del complejo hospitalario, existen entre 60.000 y 80.000 diabéticos, recibiendo el centro más de 3.000 pacientes nuevos anualmente.


El balance del primer año demuestra la eficacia de un dispositivo pionero en Andalucía y aún poco extendido por la sanidad española: los ingresos hospitalarios de pacientes diabéticos descompensados se han reducido un 85%. Un total de 1.978 actos médicos y 3.747 actos de enfermería resumen la actividad del Hospital de Día de Diabetes. El control metabólico puntual e inmediato de las descompensaciones evita procedimientos en los que antes se requería hospitalización. Así, la instalación de bombas de insulina se hace de manera ambulatoria, agilizándose todo el proceso. De las 9 instaladas en 2005, se estima triplicar esta cantidad el presente año. Igualmente, las mujeres gestantes diabéticas descompensadas son controladas desde esta unidad. Junto con el seguimiento que ginecólogos y endocrinólogos realizan en el Hospital de la Mujer, cualquier eventualidad se resuelve de manera ambulatoria y sin demoras en el Hospital de Día. El paciente trasplantado que padece diabetes también recibe un tratamiento individualizado en este dispositivo, al igual que los diabéticos de difícil control que precisan la instauración de tratamientos insulínicos intensivos. Muy importante es la integración de los cuidados médicos, quirúrgicos y de enfermería que recibe el pie diabético, una de las complicaciones más graves y comunes de la enfermedad. Un cirujano vascular colabora estrechamente con el equipo de endocrinos para revisar los casos más complejos, habiéndose evitado hasta el 75% de los ingresos por esta patología. Por último, mencionar la realización de exploraciones funcionales, realizándose en menos de 15 días pruebas como curvas de glucemia, determinaciones hormonales, etc.


La educación ha desempeñado un papel primordial en estos resultados, afirma el Dr. Villamil. Sólo si el paciente adquiere las habilidades necesarias para el autocontrol terapéutico de su enfermedad y toma una actitud preventiva, modificando su estilo de vida, pueden reducirse sus descompensaciones, explica el endocrino. Enfermeras educadoras especializadas en cuidados diabéticos desarrollan esta importante labor, en la que también se implica a la familia más directa del paciente. Durante 2005, las sesiones educativas se han duplicado, realizándose 2.329.